Ana Frank quizás sea la víctima más conocida de Hitler. Su diario, traducido a 55 idiomas, la ha convertido en un símbolo de las más de 10 millones de personas asesinadas durante el nazismo. Su historia se mantiene vigente, porque el racismo, la intolerancia y la persecución al “diferente” siguen estando presentes en la actualidad. Esta niña alemana, de religión judía, pasó dos años de su adolescencia (1942-44) escondida junto con su familia en Amsterdam, en “la casa de atrás”, para intentar escapar del Holocausto. Durante este tiempo le contó a su diario sus sentimientos más íntimos, sus temores y sus esperanzas, mientras iba narrando la represión nazi sobre la población judía. Finalmente, la familia Frank fue descubierta y llevada a campos de concentración. El único superviviente fue el padre de Ana, Otto, quien, acabada la guerra, volvió a Holanda y pudo rescatar El diario de Ana Frank dándolo a conocer al mundo entero.