La religión, la interpretación de sus textos o los lugares sagrados han causado numerosas controversias a lo largo de la historia. A pesar de que bajo los conflictos y las guerras subyacen, entre otras, motivaciones económicas, políticas, ideológicas o territoriales, la religión se utiliza repetidamente para enfrentar a las personas en nombre de la gloria de sus dioses o profetas y del reconocimiento divino y eterno.
La religión y las estructuras religiosas siguen teniendo mucha influencia en los países laicos; poder que se acrecienta en los estados confesionales, y que, en lugares remotos de estos, donde los centros de toma de decisiones estatales quedan muy lejanos, las autoridades religiosas pueden resultar determinantes.
De esta manera, por el peso de la religión y de la picaresca, como se muestra en este film, un decorado cinematográfico puede llegar a convertirse en un símbolo religioso sagrado, sin que el dueño del terreno, a pesar de que se ponga en peligro el sustento de su familia, pueda hacer nada para recuperar su propiedad.