CAMBIO CLIMÁTICO
Los Polos se deshielan y el nivel del mar está subiendo. Al mismo tiempo, la tierra se desertiza. Son dos de las extremas consecuencias del calentamiento global; uno de los mayores problemas y retos de la humanidad. Además, son los países económicamente más desfavorecidos y menos contaminantes los que más están sufriendo las consecuencias del cambio climático.
La temperatura de la Tierra ha subido 0,74 grados centígrados durante el último siglo, y seguirá subiendo a un ritmo de 0,2 grados por década. En el Ártico las temperaturas se han incrementado el doble que la media global. El progresivo calentamiento de la Tierra ha producido fracturas en la superficie del hielo. La NASA ha detectado un gran agujero de más de un kilómetro y medio en el Polo Norte.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (organismo que reúne a tres mil científicos y científicas y que tiene como misión elaborar cada cinco años un informe sobre el cambio climático) vaticina que el nivel del mar podría subir hasta cuatro metros para finales de siglo. Así, podrían verse anegados países como Bangladesh y Países Bajos y ciudades como Londres, Nueva York y Tokio.
En el otro extremo está la desertización. Afecta ya al 41% de la superficie terrestre según la Organización de Naciones Unidas, lo que supone entre 100 y 200 millones de personas en todo el mundo. Si no se ponen en marcha políticas globales para combatirla, un tercio de la población humana puede perder la posibilidad de obtener alimentos, agua y otros servicios imprescindibles para la vida en los próximos años.
Ningún territorio escapa a este fenómeno. Se produce desertización en Europa y en muchos países autodenominados desarrollados, pero afecta en especial a los países más empobrecidos. En África grandes masas de población se desplazan al norte del continente huyendo de la desertización y otros problemas. La ONU estima que la desertización puede provocar 50 millones de personas desplazadas en busca de mejores condiciones de vida.
Según los estudios de la ONU, el calentamiento global es irreversible y es consecuencia de la acción humana. La actividad humana (quema de combustibles, agricultura intensiva, deforestación, cambios de uso del suelo, tráfico, etc.) genera el incremento de emisión de gases de efecto invernadero. Como consecuencia de ello, la tierra se calienta. Aunque rechazada por la mayor parte de la comunidad científica, la tesis de la “cosmoclimatología” sostiene que el calentamiento global es el proceso natural de los ciclos solares. Según sus estudios, los ciclos solares son matemáticos y nos acercamos a una pequeña glaciación. El ciclo solar 24 comenzaría en 2012 y tendría su pico de glaciación hacia el año 2080.
Un estudio de expertos estatales sobre el cambio climático (realizado en 2007 a petición del Gobierno) vaticina que la costa del Cantábrico se hará mediterránea y el mar se "comerá" parte de las playas. El sur de la Península Ibérica será un desierto. Especies animales y vegetales se extinguirán. Desarrollaremos nuevas enfermedades relacionadas con la contaminación y los climas subtropicales. En una palabra, nos vamos a “africanizar”.
Tampoco podemos olvidar un problema del que últimamente no se habla tanto: el deterioro de la capa de ozono. Esta capa nos protege de los rayos ultravioletas que irradia el sol. Ejerce de filtro de las radiaciones dañinas para nuestra salud; radiaciones que aceleran, entre otras enfermedades, el cáncer de piel.
En 1997 los países industrializados se comprometieron, en la ciudad de Kioto, a poner en marcha un conjunto de medidas para reducir los gases de efecto invernadero. Los Gobiernos signatarios del Protocolo de Kioto pactaron reducir en un 5% de media las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990. Parece imposible que la comunidad internacional cumpla lo pactado en Kioto.
En diciembre de 2007 se celebró en Bali la Cumbre del Clima. No se ha adoptado ningún compromiso firme, pero sí las bases para un nuevo acuerdo contra el calentamiento. Es la hoja de ruta que diseñará el tratado que debe de sustituir al de Kioto a partir del 2013. Según lo acordado, se compensará a los países más empobrecidos por evitar la deforestación; los países "en desarrollo" (incluidos China, Brasil, India e Indonesia) limitarán sus emisiones de gases de efecto invernadero, y Estados Unidos (el país más contaminante y que no firmó el protocolo de Kioto) se ha mostrado dispuesto a reducir las emisiones.
Más cerca, el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, a través de su Plan de Lucha contra el Cambio Climático, se ha fijado como objetivo reducir en 213.321 toneladas las emisiones de CO2 en el periodo 2008-2013, lustro de vigencia del Plan, lo que equivale a una mitigación de 35.553 toneladas por año. Impulsar el transporte público, crear zonas sólo para viandantes en el casco urbano o potenciar el reciclaje, el compostaje y las energías renovables son algunas de las medidas con las que se va a reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
La clave es desarrollar energías no contaminantes y renovables. El tráfico es uno de los puntos negros. Alrededor de una quinta parte de las emisiones totales de gases invernadero de la Unión Europea procede del transporte y, de ellas, el 90% se debe al tráfico rodado. Europa quiere ser pionera en la lucha contra el cambio climático. Para ello, la Comisión y el Parlamento Europeo han establecido límites comunitarios de carácter vinculante, como reducir la emisión media de los coches nuevos a 120 gramos de dióxido de carbono por kilómetro a partir de 2012.
Giza Eskubideen Aldarrikapena
http://www.unhchr.ch/udhr/lang/bsq.htm
Euskadiko GGKEen Koordinakundea
http://www.ongdeuskadi.org/principal_e.asp
Informe sobre cambio climático en España realizado a petición del Presidente de Gobierno
http://www.mma.es/secciones/cambio_climatico/pdf/ad_hoc_resumen.pdf
Protocolo de Kioto
http://archivo.greenpeace.org/Clima/Prokioto.htm
Cumbre del Clima (Bali 2007)
http://www.greenpeace.org/espana/news/la-cumbre-del-clima-de-bali-se
Klimaren bilakaera – Joana Mendiburu
http://www.zientzia.net/dossierra.asp?Id=81&Dossier_kod=12&Orr=0